Este proceso de preparar leche de soja y tofu
puede que sea de interés para más de uno. La preparación es sencilla y de
buenos resultados finales.
El sabor del producto final es más contundente que las leches y tofus
industriales que se comercializan y por lo tanto algunos paladares puede que
necesiten unas ingestas para adaptarse. Por supuesto el sabor final depende de
la calidad de la soja que utilicemos, para estos preparados debe de ser de
calidad y no la especial para extracción de aceite, aunque, como en todo, si
uno encuentra una soja que le satisface no creo deba seguir tratando de buscar
como dice el maestro Japones Hiroko Shimbo, "Superior-quality
soybeams".
Yo he utilizado una soja de producción ecológica por Rincón del Segura, pero
para hacer una prueba e iniciarse en este preparado la soja blanca que venden
en cualquier comercio creo que será idónea y después, si uno no ha quedado
satisfecho, ir buscando la soja que nos convezca.
El rendimiento de la soja es: por 250 gr. se obtiene litro y medio de leche de
soja. Como es natural se puede hacer más o menos cantidad, depende de la
concentración final que queramos y por lo tanto más o menos agua utilizada,
¡Cuanto sabían de esto los antiguos lecheros que iban por las casas vendiendo
su producto!.
Bueno, basta de palabrería y voy a ir describiendo los diferentes pasos para
alcanzar el objetivo.
Después de lavadas las alubias de soja, las ponemos en un puchero a remojo con
agua que las cubra bien. Es preferible que esta agua sea mineral ya que la
clorada que sale por nuestros grifos nos puede dar algún sabor no deseado en
esta preparación. La soja estará en remojo por lo menos 8 horas en climas
cálidos y más en ambientes fríos, Yo lo suelo tener por toda la noche como
mínimo.
