Siguiendo con la saga de dar ideas para
organizar el menú de los fastos de diciembre, propongo este preparado

Comenzamos frotando el pescado con limón, se pinta con aceite y se salpimenta al gusto. La pimienta blanca ha de ser utilizada con tino, para que no nos mate el delicado sabor de este pez. Ponemos las tajadas en una cazuela, susceptible de ser metida al horno. La cazuela la untaremos con la mantequilla y un poco de aceite. Metemos a horno fuerte (200º C), estará 12 minutos y tres adicionales debajo del grill. El pase por el horno tiene que terminar cuando tengamos el resto de ingredientes listos para emplatar.
La cebollitas las saltearemos ligeramente con una cucharada de aceite, tienen que quedar al dente.
Añadimos, cuando las cebollitas estén ya casi hechas, los cherrys
y los guisantes. Seguimos salteando, para que se atemperen todos los ingredientes. Salamos al gusto.
Al final le he añadido un par de cucharadas de pisto (calabacín, cebolla y tomate). Todo ya integrado y atemperado, se reserva hasta que el pescado esté en su punto.
El emplatado: las verduras cubren el plato y encima se colocan las tajadas de pescado. Se acompaña con una tacita de mahonesa. 
Pongo a sofreír en una cazuela la cebolleta los pimientos, cortados en brunoise.
Una vez lo anterior esta semi pochado,
añado las patatas cortadas en dados, salteo todo el conjunto.
Añado un fumet hasta que quede todo casi cubierto, salpimento y añado unas gotas de salsa picante, cuezo hasta que las patatas estén cocidas, pero sin que se deshagan.
Añado el bonito cortado en trozos, aproximadamente del tamaño del corte de las patatas, apaga la placa y tapo.
A los 7 minutos tendrá este aspecto, con el bonito perfectamente cocido, muy jugoso y con sabor muy agradable. Servir sin tener necesidad de recalentar ya que si lo hacemos las patatas se endurecerán y el bonito se pasara y nos quedará algo seco.
Mientras se va pochando la cebolla, preparamos las tajadas de atún del norte (Bonito), para lo que le quitamos la piel y las espinas. Sacando cuatro trozos.
Salamos al gusto los trozos de bonito.
A la cebolla ya pochada y salada a nuestro gusto y si gusta le podemos poner un poco de pimienta blanca recién molida, añadimos las tajadas de atún del norte.
Cuando por el calor las tajadas comienzan a ponerse blanquecinas,
les damos la vuelta, tapamos y apagamos el fuego. A los 5 minutos las tendremos listas para servir. Hay que tener cuidado de no pasarnos con el fuego ya que en vez de obtener unas piezas jugosas nos encontraremos con unas piezas secas y menos agradables en boca.
Los mejillones los cuezo al vapor con un par de cucharadas de vino blanco. El líquido que sueltan durante la cocción, lo cuelo por el fino y lo reservo. A los mejillones les quito una de sus valvas.
Pico un tomate, sin piel ni pepitas y añado al sofrito de cebolleta y guindillas, sigo rehogando. (Todo esto se puede poner en puré e integrado en la salsa de tomate que añadiré posteriormente, pero a mi personalmente me gusta encontrarme con estos tropezones.)
Ya rehogados y medio pochados los anteriores ingredientes, añado el caldo de la cocción de los mejillones y cuezo todo el conjunto.
Cuando se ha evaporado parte del caldo de los mejillones, añado salsa de tomate especiada con un poco de albahaca y pimienta. Cuezo todo por unos minutos. Compruebo como esta de sabor, poniéndole sal, si hiciera falta, hay que tener en cuenta que el caldo de los mejillones es ligeramente salado. También comprobaremos como esta de picante y rectificamos si fuera necesario con una cayena, un poco de pimiento rojo picante (alegrías) o con salsa de tomate picante.
Una vez estamos conformes con la salsa, añadimos los mejillones y cocemos todo el conjunto por un par de minutos y listos para servir. Para unas tapas son muy apropiados, se comen directamente de sus conchas y estas sirven de cuchara para la salsa.
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