Esta preparación también es denominada Trucha a la Navarra. Vamos a utilizar una trucha, debía de ser salvaje pero me he conformado con una de piscifactoría, unas lonchas de jamón, harina y AOVE.
A mi personalmente me gusta eviscerar la trucha por la agalla y dejarle la cabeza, pero en esta ocasión me llegó la trucha a la cocina abierta por el vientre y sin cabeza.
La diferencia de eviscerar la trucha por las agalla es que luego puedo introducir en el hueco unos rulos de jamón en la cavidad abdominal y ahí se quedan aromatizando todo el interior, si la trucha está abierta es más dificultoso mantener el jamón fijo en el interior de la trucha. Aunque hay quien opina que el jamón debe de ir por el exterior, a veces envolviendo a la trucha y otras simplemente para aromatizar el aceite de la fritura.
Yo, en esta ocasión, he utilizado los dos en uno, es decir he introducido jamón en la cavidad abdominal y unas lonchas para aromatizar el AOVE.