Empezaremos el preparado escaldando unos tomates para poderles quitar la fina piel que los cubre.
Después los cortaremos por la mitad y vaciaremos de pepitas, si se quiere se puede quitar la parte carnosa que hay entre las diferentes zonas donde se alojan las pepitas, yo las he dejado, ya que no tenia otra cosa hacer y no están los tiempos para desperdicios.
Una vez pelados y despepitados, ponerles unas gotas de aceite en el hueco y un poquito de albahaca picada, salar y meterlos a horno suave, no se trata de asarlos, sino de atemperarlos y matarles un poco la crudez. Se pueden mantener en el horno a 50ºC. para el posterior montado del plato.




















































