sábado, 9 de abril de 2011

Libum, panecillos de la Roma Antigua oficiados en mi cocina

Iba a poner un poco de historia sobre estos panecillos, pero no hay nada mejor que ir y ver en primera persona lo que se relata en este excelente blog,  cuya lectura recomiendo, no solamente esta entrada, sino los innumerables artículos que tiene.
Para los que no lean en las fuentes citadas anteriormente, solo diré que esta preparación era oficiada como ofrenda votiva a los dioses en la antigua Roma. Tampoco dejar de ir a esta entrada , del blog Los Sabores de Viena, no tiene desperdicio, así que no se que voy hacer con mi presentación que queda totalmente eclipsada con la preparación de Viena.
Paro allí voy y explicare como hice estos panecillos, comencé pesando requesón casero, que puse 200 gramos y 75 gramos de queso fresco.

Los mezcle y batí enérgicamente hasta obtener una pasta cremosa. Añadí una vez bien batido, 115 gramos de harina de espelta. Tenia espelta integral y blanca, estuve a punto de utilizar la integral, pero no, me ajuste a la receta que reseñaba Charo en su escrito seguí batiendo y mezclando.
Ha esta pasta le añadí un huevo entero y seguí batiendo. . Una vez que todo estuvo bien mezclado, quedó una masa un poco pringosa y para manejarla
utilicé dos cucharas y les di la forma de unas corquetas, cuatro de ellos los puse sobre sendas hojas de laurel frescas, como dicen que hacían los romanos. Los metí al horno a 200º por 20 minutos.
Y de esta forma salieron.
Los acomodé en una cesta ya que van a servir para el aperitivo del sábado, es decir hoy.
Corte de un Libum en el que se puede ver su interior, que da la sensación de ser una masa leudada por el alveolado que se puede ver.
Notas de Cata:
Las conclusiones que he sacado:
Son fáciles de hacer, quedan muy suaves al paladar, pero tal vez un poco insípidos, yo he utilizado requesón y queso fresco en la proporción de 30/70% aprox. Estos dos ingredientes caseros y con poca sal.
Los que han estado sobre el laurel han tomado un leve sabor a laurel, pero muy tenue, el aroma no se notaba.
Al partirlos los "bollitos" están blancos y con un alveolado, en parte cavernoso, pero aceptable.
Cuando estaba haciendo la masa de estos Libum, pensé en añadir un poco de miel a todo el conjunto, pero no lo hice, aunque en lo leído sobre este preparado dice que le añadían miel, pero Charo da la formula sin miel y así fue hecha.
La solución que le ha dado Viena es buena y hoy voy a preparar una agua/miel (No pongo hidro miel ya que es otra cosa y necesita su tiempo para oficiarla) y probar que tal saben mojándolos en ella.
A pesar que me han resultado algo insípidos, creo que combinarán muy bien con algo salado.
Acabo de probar una y después de casi 24 horas siguen tiernos y jugosos, quizás se aprecie algo más el requesón, claro que también ha sido el primer bocado que he metido al cuerpo esta mañana y el paladar está completamente limpio.
No sé si me leerá Charo, pero me gustaría leer su opinión.

10 comentarios:

Viena dijo...

Apicius buenos días: A mi me parece que estos panecillos no tienen nada que envidiar a los otros y mucho menos quedan eclipsados. Explica usted muy bien las sensaciones de la cata y me parecen muy acertados así pequeñitos para el aperitivo o lo que sea. Como le dije, yo los preferí combinados con salado, pero hay que probarlos cada uno como le guste. La pequeña Viena apuntó que con nocilla estarían riquísimos.
Vaya al blog de Charo y pídale su opinión, porque yo creo que a ella le gustará saber que los ha hecho.
Un abrazo.

Charo Marco dijo...

Estimado Apicius, me alegra mucho saber que ha realizado la receta. Como dice Viena, tienen un aspecto exquisito.
Estoy de acuerdo con ustedes cuando comentan que paran insípidos. Las veces que los he hecho les he añadido una pizca de sal o miel durante la elaboración.

Ciertamente, con nocilla deben de estar también muy buenos, ...si los romanos hubieran conocido en cacao hubieran hecho verdaderas maravillas.

Gracias por hacer la receta, me ha hecho muchísima ilusión leer este artículo. A su vez, gracias por compartirlo.

Actualizaré la entrada con su enlace.

Abrazos

LA COCINERA DE BETULO dijo...

En este tamaño hacen de muy buen comer y se ve su interior muy bueno, quizás con un poco de miel se le alegra el sabor.
Saludos.

Apicius dijo...

Gracias a las tres por sus agradables comentarios.
Ayer "mis catadores domésticos" se ventilaron los bocados de Libum en un abrir y cerrar de ojos, les gusto con mermeladas, agua-miel, mousse de salmón, chorizo y a palo seco, le verdad tuvieron éxito.
Que pasen un buen día.
Saludos

Carlos Egea García dijo...

Apicius, no deja de sorprenderme y enriquecerme tu blog y lo que en él nos cuentas. Ya he puesto entre mis enlaces los blogs de Viena y Charo (que me han resultado muy atractivos). Esta receta tengo que intentarla y, por supuesto, difundirla. Estos placeres romanos siguen teniendo plena vigencia y ahora no es necesario reservarlos para ciertas clases sociales y que sean oficiados por sacerdotes. Ahora, estos placeres de dioses, los podemos realizar en el horno de casa.
Saludos,
Carlos,, de Vegetal... y tal.
http://vegetalytal.blogspot.com

Salome dijo...

He publicado tu post en Mis favoritas de esta semana, espero que te gusten, puedes verlas en http://blocderecetas.blogspot.com/2011/04/mis-favoritas-semana-14-2011.html

Apicius dijo...

Hola Carlos:
Muy agradecido con tu visita y comentario.
Estoy de acuerdo con lo que dices en la nota, ahora ya casi todo esta a la mano del pueblo, aunque todavía les cuesta a los preboste perder sus prevendas y sino hay que fijarse como votan cuando algo les afecta. ¿Hasta aquí podemos llegar y tener que mezclarnos con la plebe en un vuelo! ¡No es lo que dicen y votan?.
Bueno, no quiero empezar el día haciéndome mala uva.
Saludos

Apicius dijo...

Salome muchas gracias por el detalle, pero sobre todo por tenerla como lectora.
Saludos

Isa dijo...

Leo su blog desde hace años y son muchas las recetas por las que admirar sus habilidades, pero ésta entrada es de matrícula!!!

La capacidad para una cocina de diario y esta actitud de investigación y desarrollo de la Historia de la Gastronomia le convierten en un Maestro.

Gracias mil por todo ello.

Además, viviendo en Tricio, rodeada de restos romanos, estos panecillos van a ser una prueba obligada en mi cocina.

¡Feliz primavera!

Apicius dijo...

Gracias Isa por visitar mi cocina y dejar tan agradable comentario.
Saludos