viernes, 5 de abril de 2013

Cabello de angel

Hace más de un año le hice un comentario a mi buen amigo Carlos del blog Vegetal y tal, así que compré días después una calabaza Cidra, también es llamada Calabaza confitera.
Esta forma de oficiar este dulce lo aprendí de mi abuela, hablo en singular, ya que fue la única que conocí  por lo tanto se puede decir que esta familia se viene haciendo de hace desde hace 100 años.
Una vez comprada la metí en esta red y ha estado colgada hasta hace unos días en que oficié el cabello de ángel, en el desván. 
Cuando la calabaza suena a hueco cuando se golpea con los nudillos, nos indica que está en estado óptimo para procesarla.
Ya en la cocina la calabaza, la golpeamos con una tabla, y veremos como la piel se agrieta y entonces es muy fácil, 
quitarle la cascara a trozos y 
nos aparecerá esta bola blanca. 
Nota:
Para los que no puedan esperar un año con la cidra colgada, al final he puesto un truco que ha sido publicado en una publicación argentina, para quitarle la piel con facilidad y rapidez..
Partimos la bola y la 

desposeemos de todas sus pepitas.
ahora la partimos en trozos y 
cocemos todo hasta que la calabaza esté blanda. Dejamos enfriar en el agua de cocción.
Una vez fría, vamos estrujando cada trozo y "deshilachando" la fibras de esta calabaza. 
las fibras las vamos colocando en un bol con agua fresca, 
Con el mismo agua que hemos mantenido la fibras de la calabaza durante la manipulación, la ponemos al fuego y en cuanto rompa el hervor sacamos del fuego.
Cuando las fibras estén a temperatura manipularle vamos tomando porciones, las volvemos a estrujar y separamos las fibras.
Aspecto de las fibras para ser cocidas en almíbar. Estas fibras las escurriremos tanto cuanto podamos.
Hacemos un almíbar a punto de hebra, para lo que coceremos agua, azúcar,  el zumo de un limón y aromatizaremos con la piel de este.
Una vez el almíbar listo 
lo pasamos a una olla, 
añadimos las fibras de la calabaza, que estarán ya drenadas 

Una vez el almíbar, fibra y la cascara de limón picada muy fina en la olla, ponemos esta sobre la placa y  ahora toca dar vueltas, por acción del calor el agua atrapada en el interior de las fibras, se irá evaporando y el almíbar, al principio se aligerará, pero luego irá tomando más cuerpo y las fibras de la calabaza irán tomando un bonito color dorado. Secuencia del cocido en almíbar de las fibras de la calabaza.

 Una vez que tenemos el cabello de ángel terminado, tal vez esté un poco seco y nos guste que esté algo  más fluido, para lo que prepararemos un almibar a punto de hebra fina y 
lo añadiremos a lo anterior, un hervor y listo nuestro cabello de ángel.
Aspecto del cabello de angel.
 y el cabello de ángel una vez en los frascos. No suele hacer falta esterilizarlos para su conservación, aunque yo lo hago.
Leído en una publicación Argentina, Saberes y Sabores Norteños
Receta basada en el cayote
Ingredientes
• 1 kg de cayote
• 600 g de azúcar (por cada kg de fruto)
• Clavo de olor
Preparación
Pesar el cayote entero para, de ese modo, calcular bien la cantidad de azúcar a emplear. Luego, pelar el fruto.
Una forma fácil de hacerlo es calentar el horno, colocar dentro el cayote y dejarlo un ratito. Al sacarlo, la cáscara se desprenderá con facilidad.
 Luego se lo desmenuza (el secreto es hacerlo con los dedos para que el dulce salga bien fibroso).
Se coloca el cayote en una olla sin una gota de agua, se le agrega el azúcar, se mezcla y se lo deja macerar hasta el día siguiente. Cuando haya largado el jugo, se lo debe cocinar, a fuego lento, agregando los clavitos de olor (a gusto). Se debe mezclar constantemente con una cuchara de madera. Dejar cocinar hasta que el cayote quede transparente. Luego retirar, dejar enfriar y envasar en frascos con tapa.

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3 comentarios:

Carlos Egea García dijo...

Lo primero, agradecer la mención.
Lo segundo, felicitarte por la clarísima y detallada explicación del paso a paso.
Lo que a mí me sucedió fue que el resto que dejé en el frigorífico se que quedó echo un bloque y ahora veo que se puede corregir con el añadido de un poco más de almíbar.
La paciencia de tener más de un año madurando la calabaza tiene su mérito y también su premio.
Te felicito, una vez más, por las preparaciones tan concienzudas que nos traes en tu blog.
Gracias, Apicius.
Carlos, de Vegetal... y tal
http://vegetalytal.com

Sol Elarien dijo...

¡Así preparaba la cidra mi abuela! ¡Qué recuerdos tan deliciosos! Justo ayer escribí una entrada en plan cuento de cómo preparaba el pastelón, aunque la receta está en otra menos poética. La de hoy relaciona movimientos literarios con una tarta de chocolate. Creo que te pueden gustar las dos. Ya lo conoces:
http://anoldgrumpandabeautifulperson.blogspot.com.es/
Un abrazo: Sol

Apicius Apicio dijo...

Gracias a ambos por visitar mi cocina y dejar un comentario.
Interesante la entrada que menciona.
Que pasen un buen día a pesar del gobierno.
Saludos