sábado, 23 de septiembre de 2006

Patatas asadas, descontruidas y reconstruidas con relleno porcino y sazonadas al gusto

Esta preparación creo que la vengo haciendo desde los años 50 del siglo pasado, que viejo se hace uno hablando del siglo pasado, bueno, mis nietos mayores son del siglo pasado y no son viejos.
Bien, preparo estas patatas de hace mucho tiempo, por supuesto no con tanto ingrediente, en la época inicial no había tantas cosas en nuestras cocinas.
Lo que si le añadía, casi siempre chorizo y cebolla, este último ingrediente hoy en día suprimido y cuando no había nada que meter en ellas, las asaba entonces en la ceniza de la lumbre en vez de partidas y en el horno cuando había algo que meter.

Tomamos unas patatas de regular tamaño y las limpiamos concienzudamente ya que la piel será comida. Se parten a lo largo y se ponen en el horno a temperatura de 200º C, durante unos 45 minutos o hasta que la patata este blanda y sea fácil su vaciado.
En esta ocasión les dí una pasadita por el micro, (10 minutos), para ablandarlas un poco y así el horneado sería más corto.
Las patatas ya asadas y dispuestas a ser vaciadas.
La parte superior, como veis esta tostada y forma una película, que si la queréis utilizar también en el relleno, la debéis picar finamente ya que si la metéis entera, salen luego las tiras y no resulta vistosa.
Se vacían las patatas, la pulpa la vamos recolectado en un bol.
En el vaciado se deja un poco de patata sobre la piel, para que al reintroducirlas al horno nos formen un crujiente.
Metemos estas barquitas de patatas al horno nuevamente hasta que se tuesten y estén crujientes.
Mientras en un bol en el que tendremos la pulpa de la patata añadimos jamón y chorizo bien picaditos, queso fuerte rallado, unas gotas de tabasco al gusto así como un poco de salsa Perrins, una nuez de mantequilla y nata liquida para cocinar o en su defecto leche.
Mezclar todo hasta obtener una mezcla homogénea, probar y salar si fuera necesario.
Por supuesto este relleno es uno de los que hago, se pueden rellenar de lo que queráis y lo mismo en cuanto al uso de especias y aromatizantes.
Aspecto del relleno listo para utilizarlo.
Las patatas vaciadas y rehorneadas.
Las patatas reconstruidas y listas para el horneado final. El producto final listo para ser ingerido.
Nota
Estas patatas se pueden comer tanto templadas como a temperatura ambiente, me gustan más calientes.
Son muy agradables de comer en una bodega degustando un buen vino.
Para vaciarlas usar un vaciador de cocina o una cucharilla.

2 comentarios:

kikeconk dijo...

Sobre todo bienvenido de vuelta a la "blogosfera" culinaria, se te echaba de menos, te admiro porque yo sería incapaz de cocinar si no pudiese comerlo.

La receta tiene muy buen aspecto y la probaré en breve, si bien lo que más me ha llamado la atención es el nombre de la receta, me gusta la terminología de cocina contemporánea (aunque no se corresponda con el significado actual) para un plato que se lleva haciendo mucho más años de los que yo tengo, muestra que la cocina nunca es lo mismo pero siempre es igual.

Saludos.

Kike

Apicius dijo...

Gracias por la bienvenida.
Me gusta mortificarme.
Hoy ha la mañana he pasado un hambre terrible.
Ni siquiera pruebo para ver si esta en sazón la comida que he hecho para la familia.
Mañana creo que levantará la "veda" el galeno.
Saludos