Esta preparación que os pongo hoy la he sacado de única publicación del 1901, de autor anónimo y editado por D. Saturtino Calleja. (El libro lo tengo en la pagina de Libros antiguos). Es una receta sencilla y a la vez rápida. En la receta dice poner el conejo en el adobo por unas cuantas horas, hay que tener en cuenta que en 1901 los conejos no eran como los de ahora y necesitaban tiempo en maceraciones o bien noches de estar al sereno. Los actuales conejos, a no ser que sean de monte, las maceraciones no tienen que ser prolongadas ya que no lo necesitan. Después de este introito vayamos con la preparación. Una vez el conejo troceado, aquí parte de medio conejo, lo ponemos en un baño de aceite de oliva virgen extra.
A lo anterior le añadimos, Perejil picado una cucharada, dos cucharadas de cebolla picada, un diente de ajo así mismo picado, (con un diente y para esta cantidad tal vez resulte demasiado para algunos paladares), unas cucharada escasa de vinagre de Jerez* y otra de vino blanco*, pimienta recién molida y la sal al gusto. He mantenido el conejo en esta maceración por espacio de dos horas. Durante este lapso de tiempo le he dado varias vueltas. Las piezas de carne fuera de su adobo y cepilladas en lo posible de las verduras empleadas en la maceración. Las piezas de carne las pasamos por pan rallado. Veréis algunas que tienen un palillo, es para sujetar y dar forma a las piezas. Se fríen en aceite hasta tenerlas de buen color y por supuesto que quede la carne perfectamente cocinada. El liquido y verduras de la marinada las ponemos en el vaso de la trituradora y trituramos/amalgamos hasta que nos quede una salsa como la de la derecha. A un poco de mahonesa le añadimos unas alcaparras, un pepinillo picado y una cuchara de las de café de mostaza de Dijon, para los virtuosos de la confección de la salsa tártara emplear para la mahonesa una combinación de yema cocida y cruda, bueno y algún detallito más como la adición de alguna hierba aromática etc. La presentación el conejo acompañado de las dos salsas. Nota: En un principio la denominación "a la tártara" indicaba que las piezas de carne o pescado estaban rebozados en pan rallado, cocidos al horno o "cocidos en manteca" y acompañados por una salsa muy fuerte, así se puede ver en "La Cuynera Catalana" 6ª edición 1890, El Practicón de D. Ángel Muro 1894, El Amparo de las hermanas Azcaray y Eguilor 1930 y muchos más. En la actualidad se denomina a los preparados empanados o no acompañados por salsa tártara. Ciñéndonos a la receta presente el autor/ra dice "Se cuecen los trozos después de panarlos" sin más detalles, yo he interpretado cocerlos en horno (cocción seca) o fritura, ya que si los vamos a cocer en "liquido" para que empanarlos. Así que los he frito. Francamente el conjunto ha quedado muy agradable. Lo marcado con * es un añadido mio.
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