martes, 30 de marzo de 2010

Patata en chaqueta gratinadas con chicharro

De vez en cuando me suelo hacer unas patatas asadas rellenas, normalmente de jamón y chorizo. En uno de los boletines de La Cofradía vasca de gastronomía de hace 30 años leí una receta que la titulaban como el lema de esta.
Como no iba a representar ninguna dificultada desarrollar la receta la he hecho y los resultados organolépticos han sido buenos.
Por lo tanto una de estas dos patatas la utilicé para ya la mencionada preparación y la otra para hacerla con un relleno de chorizo y jamón.

Para el relleno con jamón y chorizo utilicé los ingredientes que se ven en la fotografía, los ya mencionados y queso rallado y blando, crema de leche, sal, pimienta y unas gotas de tabasco.
 Para el relleno de chicharro, lo hice con este par de chicharros de 350 gramos cada uno, como era demasiado parte de los mismos los deje para un aperitivo.
 Después de limpios los chicharros y salados, los cocí en un caldo compuesto medio vaso de vino blanco y el zumo de un limón, lo cocí por unos 4 minutos. y
 Después desmenuce quitando espinas y piel a la parte que iba a utilizar en el relleno y las dos colitas las deje para el aperitivo.
 En un cazo infusioné aceite de oliva virgen extra con unos dientes de ajo, estuvieron a baja temperatura para que los ajos se hicieran un poco, pero sin que tomasen color.
 Una vez las patatas asadas, en el horno, lo ideal hubiese sido en ceniza, una la partí por la mitad y la que iba a ser rellenada con la crema de chicharro le corte una tapa.
 Después de vaciada con cuidado para no romper la "chaqueta" la pulpa sacada la trituré con el chicharro, durante esta trituración fui añadiendo el aceite a chorrito, incluyendo los ajos que fueron triturados, después que tomo una consistencia de puré compacto, lo pasé por el chino. Según la receta leída, esta trituración se hacía en un mortero.
 La pasta de chicharro lista para rellenar la patata.
 Para la otra patata, los ingredientes los amasé con un tenedor, por supuesto las dos mitades de la patata fueron vaciados y esta pulpa se utilizó en el amasado.
 La pasta de chorizo y jamón lista para el relleno.
  Las patatas vaciadas pasaron por el horno para darles un poco de color, pero no tienen que quedar muy deshidratadas y quebradizas, ya que luego no serán fáciles de masticar.
Las patatas rellenas, la central es la rellena con la pasta de chicharro.
 Aspecto final de los dos preparados, despues que fueron gratinadas. Me gusto mucho el agradable y suave sabor a chicharro con el toque del ajo, la textura del relleno muy fino. Como me sobró relleno, lo diluí con un poco de leche y lo tomé, al día siguiente, como una crema con unos panes tostados y francamente estaba bueno, como para repetir en otra ocasión.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Cosa rica!

¡Muchísimas gracias!

Apicius dijo...

Gracias anónimo comunicante por su nota.
Saludos