viernes, 2 de abril de 2010

Anchoas sobre cebolla confitada

Esta preparación es versátil, ya que la podemos tomar como aperitivo, montando unos canapés o como plato de una comida. El plato es sencillo y no precisa de muchas atenciones.
Comenzamos cortando un par de cebollas, en pluma fina, y la ponemos a confitar con una cucharada de aceite de oliva virgen extra, salpimentamos al gusto. Una vez ajustado el fuego, tiene que ser a baja intensidad y tapada la cazuela, para que no salga vapor, se deja que la cebolla se vaya confitando, cada 30 minutos aproximadamente se revuelve un poco y

 al cabo de un par de horas aproximadamente tendremos la cebolla con este aspecto, algo amarillento y con un toque ligeramente dulce.
 Pongo la cebolla en una cazuelita y
 sobre ella las anchoas de manera que cubran toda la cazuelita. Esta anchoa no era muy grande, con anchoa hermosa del Cantábrico queda mejor, aunque unas de la zona de L´Escala son así mismo fantásticas.
 Las anchoas estaban previamente sazonadas con sal y una vez en la cazuela, las he pulverizado con vinagre de Jerez, justo una pequeña lluvia y con las mismas, al fuego tapada y en el mismo momento que empiezan a hervir, apagar el fuego y dejarlas, con el calor residual que tienen, y por supuesto tapadas, se terminarán de cocinar.
 Aspecto final de la preparación. Si las vamos a montar para un aperitivo, lo haremos sobre una rebanada de pan ligeramente tostada. Las tostadas si las frotamos con un ajo, este da un toque agradable al conjunto. Si frotáis una tostada con ajo, hacerlo con uno o dos trazos, ya que si os pasáis os encontrareis con la desagradable sorpresa que sabe demasiado a ajo e incluso este pica un poco.