domingo, 1 de septiembre de 2013

Membrillo, dulce o carne de

Parece que cuesta el arranque después de un mes completo de inactividad frente al ordenador y también frente a los fogones, así que hoy les vuelvo a poner otra reposición y cuando procese las fotografías de los últimos trabajos comenzaré a poner las últimas preparaciones. 
Enseguida comenzará por estos lares la temporada de membrillo, en otros lugares ya ha comenzado, así que re-edito esta entrada en la que describo como realizo la carne de membrillo, o se debería llamar dulce de membrillo, yo utilizo estas dos denominaciones para este preparado. (Ver un poco lo que otros escribían sobre esto).
Para la preparación de esta carne de membrillo nos procuraremos de unos membrillos sanos y que no estén golpeados. Los limpiamos bien para quitarles una pelusilla que suelen tener estas frutas. Los pongo a cocer en un puchero tapado, con poca agua y por cada kilo de fruta pongo medio limón.
Una vez blandos los frutos, los sacamos a un plato para que enfríen y recogemos todo el liquido de la cocción por separado. Vamos tomando la carne de los membrillos que la iremos poniendo en un colador. La carne que esta alrededor de la parte central, (corazón o troncho), no la suelo utilizar debido a que esta parte tiene muchos granitos duros que luego nos darían a la carne de membrillo una textura granulosa. Después de separada toda la carne, se deja colando para que decante el máximo de jugo. Una vez la carne decantada la paso por el pasa purés. También se podría empezar a trabajar sin pasar por el pasa purés, pero queda más fino el producto final, pasándolo. Una vez el puré de membrillo listo, lo pesamos y le añadimos el 70% de azúcar, hay quien pone TpT pero para mí resulta demasiado dulce. Una vez añadida el azúcar, empezamos a cocer esta pasta, hay que ir revolviendo constantemente. La cocción la doy por terminada cuando la pasta no cubre con presteza el surco que deja la lengua. El molde preparado para recibir la pasta para un posterior prensado. Molde cargado con la pasta. Ya tenemos la pasta cubierta con el papel sulfurizado. El molde con su pieza para prensarlo. El prensado se hace poniendo unos 5 kilos de peso, que se puede hacer con cartones de leche o con un puchero lleno de agua. Si utilizáis este último método aseguraros que el puchero no se pueda volcar y luego tener que recoger el agua. Aspecto de la barra de 1200 gramos. La voy a partir en dos y la dejaré en el congelador para un futuro consumo. Con el jugo de la cocción, rico en pectina y jugos del membrillo se prepara una jalea excelente, que la publicaré seguidamente.
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4 comentarios:

Àngels Bonfill dijo...

Me encanta el dulce de membrillo. Yo hago cada año cuando llega la temporada de membrillos y ya tengo listo para el año siguiente.

El año pasado lo utilicé para rellenar este sencillo bizcocho:
http://operacionfartumbi.blogspot.com.es/2013/07/pa-de-pessic-bizcocho.html
Estaba increiblemente bueno!

Carlos Egea García dijo...

Precisamente este fin de semana hablaba con unos amigos que que ya tenemos por Murcia los primeros membrillos y llega el momento de hacer dulce (o carne) de membrillo.
Saludos y buen día, a pesar del gobierno.
Carlos, de Vegetal... y tal
http://vegetalytal.com

Viena dijo...

Siempre aprendo algo en su blog Apicius, en esta ocasión, que el dulce de membrillo se puede congelar, nunca lo había hecho.
De todas formas, es un dulce que dura muchísimo tiempo, a veces yo he tenido de más de un año y sin ningún problema, quizás se pone algo más duro, pero como un turrón buenísimo.
Ahora mismo tenemos en el huerto de casa los membrillos casi a punto, así que muy pronto estaré en la faena.
Y la jalea, estupenda, como miel verdad?
Un abrazo

Apicius Apicio dijo...

Gracias por su visita y comentarios.
Que pasen un buen día a pesar del gobierno.
Saludos