Hace un par de días, cuando mi yerno Andrés volvió de uno de sus viajes a México, me vino con este metate, la verdad que no lo esperaba me lo trajera, ya que habíamos quedado que con algún envío de material procedente de México se incluyera en el mismo un metate.
Pero para darme una sorpresa y con la compañía de un mexicano se dirigió a un mercado compró esta pieza que con unas semillas de cacao criollo y un par de piloncillos pesaba todo los 20 kilos,¡ya tubo merito cargar tanto peso en un viaje!.







