Si queréis ver el menú que preparamos entre mi yerno y yo pasaros por este enlace. El menú fue tipo degustación con un plato principal de cabrito asado.
Si queréis ver el menú que preparamos entre mi yerno y yo pasaros por este enlace. El menú fue tipo degustación con un plato principal de cabrito asado.
Cada anchoa la ponemos sobre la tabla y le ponemos encima una porción de pimiento del piquillo. Hay quien lo pone según sale de la lata de conservas, a mi me gusta pasarlos por la sartén con un par de ajos, una pulgarada de azúcar y la sal que corresponda.
Lo anterior lo tapamos con otra anchoa.
Pasamos los paquetes por harina, luego por huevo batido y las ponemos a que naden en aceite de oliva virgen extra bien caliente.
Aspecto de las anchoas una vez fritas. En la fuente podréis ver una anchoa, arriba un poco a la derecha, en que se ha rellenado sustituyendo la espina por una tira de pimiento. Es otra manera de rellenarlas.
Los pimientos, tomate, berenjenas los corto en discos, los espárragos, plátano y apio los pongo en la plancha sin cortarlos. La cebolla morada cortada en octavos. La plancha la pinto con aceite de oliva virgen extra y procedo la cocción a la plancha. La cocción la hice en dos tandas, así que la primera la tuve que mantener al calor de la lumbre mientras se remataba la segunda tanda.
Las verduras emplatadas. Ya en la mesa cada uno las aliña a su gusto con aceite de oliva virgen extra, vinagre de Jerez o Módena y la sal que guste, ya que durante la cocción esta la he puesto solamente en plan testimonial.
Para el que no sepa, por esta zona, se denomina pochas a las alubias en sus vainas, en las que el grano todavía no está seco. Si se muerde un grano se nota su humedad, está tierno y crujiente.
Las codornices una ves limpias, chamuscadas y salpimentadas, se albardan con unas lonchas de bacon, tambien se pueden cubrir con nunas hojas de parra y ponerlas a cocer con las pochas.
A las otras dos les he sacado sus pechugas y muslos y los he albardado así mismo con lonchas de bacon.
Las codornices ya preparadas las he frito hasta que han tomado un color dorado.
El aceite con que hemos frito las codornices, lo colamos por papel filtro, para quitarle todos los puntos negros que hayan podido aparecer en el mismo, ya que este aceite es el que vamos a utilizar en el siguiente paso y si lo dejásemos tal cual afearía el resultado final de la preparación.
Con el aceite anterior pochamos las verduras y las dos carcasas de las dos codornices a las que hemos quitado pechugas y muslos. Las verduras las cortaremos en dados pequeños.
Una vez la verduras pochadas, añadimos agua, salpimentamos al gusto y dejamos en cocción hasta que las pochas estén tiernas. Las patatas se añaden cuando falten 20 minutos para finalizar la cocción de las pochas.
Después de añadir las patatas, retiramos las carcasas y añadimos las codornices enteras y los trozos. Seguimos cociendo y cuando las alubias estén tiernas emplatamos y servimos.
El plato lo he presentado de dos maneras: muslitos y pechuga una vez desposeídos de la albarda los he puesto como veis y en el otro lado una porción del guiso sin caldo. Este plato se aliña en la mesa con un poco de aceite de oliva virgen extra y vinagre de Jerez. Para comer es más cómodo ya que no tenemos más que los huesos de los muslos.
La otra forma ha sido en cazuela de barro, una codorniz entera y las pochas con su caldo. En ambas presentaciones se acompaña el plato con unas guindillas en vinagre.
Nota:
Como lo que trato es de hacer unos pequeños bocados, la loncha de queso la divido en cuatro partes, en cada una pongo un poco de queso blando, tipo filadelfia, y una almendra.
Recojo las cuatro puntas y trato de sellar un poco, el problema es que estaban un poco escasas de loncha de queso.
Pasar por huevo batido y pan rallado y freírlas en bastante aceite.
Este es el resultado final, las de la izquierda son las que ha ido el paso a paso hasta aquí. Las de la derecha, como me ha quedado un poco de queso blando con PX, lo he modelado en unas bolas y las he empanado y frito.
De gusto muy buenas, la presencia la que veis, que se corregirá con una porción de loncha de queso un poco más grande o rebozándola con harina y luego con pan rallado. Ya os mostraré las que haga la próxima vez para sacarlas a la mesa.
En que tan grande responsabilidad me habéis metido al nominarme en “Thinking Bloger Award” y ahora en justa correspondencia nominar algún blog que me haga pensar y disfrutar.
La carne la he tenido en un adobo de salsa de soja y pimienta recién molida.
El primer paso es poner en una cazuela la manteca de cerdo y empezar a sofreír la cebolla cortada en aros.
Mediada la cocción de la cebolla, añadir la carne cortada en dados y saltearla hasta que esta se dore pero sin que se queme la cebolla.
Carne y cebolla en su punto para continuar añadiendo los ingredientes que faltan.
A lo anterior agregamos el diente de ajo pelado y las especias. Espolvoreamos con la paprika y rociamos con el caldo y el vino. Salpimentamos y dejamos cocer a fuego lento hasta que la carne esté blanda, en este caso han sido 30 minutos. Ya la carne blanda, añadimos el tomate, sin pepitas ni piel, cortado en dados pequeños y el pimiento verde cortado en aros. Como tenia un trozo de zanahoria que me había sobrado de otro guiso, también se la he añadido cortada en discos finos. Dejar cociendo hasta que todo esté bien cocido.
Aspecto de una ración.
Los calabacines vaciados. Para vaciarlos se puede hacer con una cucharilla o con un vaciador/moldeador de hortalizas.
Los calabacines rellenos con el chop suey.
Listos los calabacines, una vez pintados con aceite de oliva virgen extra, para hornearlos por 30 minutos a 170º C.
Los calabacines recién salidos del horno sobre una cama de salsa de tomate.
La próxima vez que los haga, no les voy a poner el sombrerete y los voy a cubrir con queso rallado al final del horneado y gratinar un poco.

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