domingo, 10 de febrero de 2008

Secreto de ibérico con pisto manchego y palitos de patatas fritos

Cuando he preparado este secreto he querido darle otro aire a los oficiamientos clásicos o más comunes. Además para quitarle un poco de carga y que la grasa se diluya mejor en nuestro organismo me he decidido de combinarlo con verduras cocinadas en pisto manchego.
Aquí podemos observar el secreto de cerdo ibérico, bien entreverado de grasa de ligero sabor almendrado y aroma de bosque.
Las verduras para el pisto han sido: Un par de tomates, una cebolleta, una berenjena, un trozo de calabaza, un calabacín, un puerro, pimiento rojo y verde. En la fotografía no se ve, pues le añadí, cuando vi que le cebolleta era escasa, una cebolla roja de Zalla.
Previamente y con la grasa que quite para dejar limpio el secreto, la puse al calor de la lumbre y poco a poco le hice soltar la grasa y con los "chicharrones" que quedaron, grasa marrón oscuro y crujiente, los trituré, añadí un poco de sal fina y reserve para el final.
Con la grasa, no mucha puse a pochar, picado como veis, la cebolla, un ajo, los pimientos, puerro, y calabaza. Cuando estuvo todo ello pochado
añadí el calabacín y la berenjena, sin quitarles la piel. Cuando estos nuevos ingredientes entraron en calor añadí los dos tomates rallados. Salpimenté, añadí un poco de tomillo y una hoja de laurel y dejé cocinando, sin tapar, suavemente. Como por la evaporación lógica había que añadir algo de líquido y lo hice con un par de cubos de concentrado de jugo de carne del que tengo siempre en el congelador. Cuando el piesto estuvo cocido a mi gusto lo reservé al calorcillo de la placa.
El secreto lo pasé por la plancha y a la salida de la misma le puse sal maldon. Freí al momento unos palitos de patata y emplaté de la manera que podéis observar. Los granos marroncitos que podéis observar son la grasa frita, triturada y mezclada con sal fina.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡qué pintaza! eso tiene que estar de lujo. A ver si me animo y lo hago

Apicius dijo...

Hola anónimo comunicante:
Si oficia la receta creo no se arrepentirá.
Gracias por leerme.
Saludos