sábado, 17 de junio de 2006

Ancas de rana fritas

Este plato no tiene mucho misterio, es simple, pero delicioso. Las ancas de rana no tienen un sabor pronunciado, pero su carne es delicada y fina.
Lo primero que tenéis que tener en cuenta. La rana es una especie protegida, así que las que guisemos deberán ser las que se comercializan y provienen de granjas.
Normalmente las ancas las compraremos ya limpias y lo mas probable que estén congeladas.
El proceso de descongelación lo haremos lento en el interior del frigorífico, el recipiente donde se acomoden las ranas, será con tapa, para que estas no tomen ningún aroma de la nevera.
Una vez descongeladas y unas 3 ó 4 horas antes de freírlas, las pondremos en leche, aromatizada con una infusión de jengibre y unas hojas secas de Lima (Kaffir). Se pueden poner otros aromas que gusten o simplemente la leche.
Las hojas de Kaffir tienen un sabor muy agradable, parecido al limón.

Sacamos las ancas de la maceración y las escurrimos bien sobre un papel absorbente, las pasamos por harina y en una sartén con aceite caliente las vamos friendo hasta que tomen el aspecto de las que tengo emplatadas.

Nota
La manera mas cómoda y limpia de pasar por harina, en este caso, las ancas es: en una bolsa de plástico ponemos la harina de rebozo y metemos las ancas, las revolvemos bien y antes de sacarlas las sacudimos bien para quitar exceso de harina y a la sartén.

3 comentarios:

Óscar Elías dijo...

Cuando niño, en tránsito de Junín a Tarma o viceversa, cuando el bus se detenía en la ruta para almorzar, uno de mis platillos favoritos eran las ranas fritas.
Nada mas sencillo que las ranas limpias de piel y víceras, y fritas en aceite, sin empanizado ni nada, sólo sal y algo de ajo.
Servida en un plato con papas duradas o fritas, cebolla en juliana aliñana con limón y presto!. A comer.
Ahora ya no hay ranas de gran tamaño, la caza excesiva y el envenenamiento por relaves mineros las han extinguido del gran lago Chinchaycocha, las que se ven por todo el centro son muy pequeñas, y muchos inescrupulosos comerciantes ofrecen a los incautos otravariedad de batracio conocidos como "Huanchas" por su parecido físico, es decir un sapo.

Apicius dijo...

Hola Óscar:
Muy agradecido por sus comentarios.
Gracias por leerme.
Saludos

Anónimo dijo...

Hace un año pasé por el restaurant en el que probablemente Oscar degustaba este manjar, esta en La Oroya, entra Lima y Huancayo, Tarma y lamentablemente me dicen que ya no las preparan, ya no se encuentran, es una verdadera lástima, si alguien sabe de otro lugar en el que se puedan encontrar ranas por favor indíquenlo a johanct@hotmail.com