sábado, 3 de diciembre de 2011

Alcachofas dos versiones, salteadas con jamón y naturales al 100%

Partiendo de unas alcachofas cocidas como indico en este enlace.
Como se puede ver a media docena les he cortado las puntas y a la otra media docena no lo he hecho y a todas les he quitados las hojas más duras. El tiempo de cocción han sido 10 minutos, de manera que la alcachofa quede al dente, si gustan más hechas, cocerlas un poco más.

En una cazuelita pongo a sudar un poco de jamón, cortado en lonchas y troceadas estas.
También pongo un diente de ajo bien picado, Cuando el ajo comienza a tomar color, 
añado las alcachofas, las salteo brevemente y calentitas a la mesa,
A las alcachofas que no les corté la puntas, las abrí para resaltar su condición de flor, ya que la alcachofa una flor es, e ir comiéndolas hoja a hoja, tomándolas por la punta de la hoja. Es un entretenimiento agradable y recuerda a tiempos pasados cuando la ingesta se hacia de esta manera. Cuando la urbanidad en la mesa era mucho más exigente que en la actualidad, se daba la paradoja que las alcachofas se comían, tal vez para aprovechar al máximo la flor apenas eliminaban hojas duras, e iban arrancándolas una a una, sometiendo la alcachofa a una especie de strip-tease. Con la mano, se llevaban cada hoja a la boca, se chupaban bien para extraer su esencia y se abandonaba el resto inservible en un lado del plato,  
Inclusive a principios del siglo XX Picadillo hizo este comentario "Aquellas hojas duras y filamentosas que se meten entre los dientes y hay que estar tirando de ellas o introduciendo trozos de papel grueso o de una tarjeta de algún amigo para que la dentadura vuelva a su primitivo estado. Esto, que dicen que no es fino y no sé por qué, resulta lo práctico en tales casos".
Estas alcahofas se sirvieron sin ningun aditamento, solo la poca sal utilizada durante la coccion, por supuesto que les va muy bien unas gotas de aceite de oliva virgen extra y si es de la variedad Arroniz, una maravilla.
 
Final de la Oda a la alcahofa de Pablo Neruda
hasta
que entrando a la cocina
la sumerge en la olla.
Así termina
en paz
esta carrera
del vegetal armado
que se llama alcachofa,
luego
escama por escama
desvestimos
la delicia
y comemos
la pacífica pasta
de su corazón verde.

7 comentarios:

BlueLady dijo...

De las dos maneras quedan bien, si gustan.
Un saludo.

Nora dijo...

Qué buenas las alcachofas, hace poco las puse en el blog con una vinagreta que estaba de vicio, y eso que eran de "bote", con las tuyas naturales mucho mejor.
Salu2

Apicius dijo...

Gracias a ambas por visitar mi cocina y dejar un comentario.
Saludos

La Cocina De Adita dijo...

Me encantan con jamón besos

Apicius dijo...

Gracias La Cocina De Adita:
Gracias por la visita y comentario.
Saludos

Susana Menéndez dijo...

Deliciosas las alcachofas... guisadas con jamón y de cualquier manera. ¡Me encantan! Gracias por la receta :)

Apicius dijo...

Gracias Susana por la visita y comentario
Saludos