1º.- No necesitan remojo
2º.- El tamaño es uniforme ( si las seleccionamos)
3º.- Necesitan menos tiempo de cocción.
4º.- No se rompen (en principio)
5º.- Absorben menos grasa en la cocción.
6º.- Se les nota menos la piel
7º.- Son más mantecosas al paladar.
8º.- No tienen manchas.
9º.- No crían gorgojos.
10º.- Mantienen las mismas cualidades a lo largo de todo el año gracias a la congelación.
Slow Food Araba-Álava visita Aramaio
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Textos de Alberto Lopez de Ipiña, Presidente del Convivium Slow Food Araba-Álava y asesor Internacional de Slow Food.
Incidiendo en el empeño de acercar los...
Hace 13 horas






















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